16/1/17

La inversión inmobiliaria calienta motores al inicio del año



La compra de la torre Agbar de Barcelona por Merlin o el acuerdo entre el grupo Baraka y la cadena Riu por instalar un hotel en el Edificio España de Madrid anunciados el jueves no son solo las operaciones inmobiliarias con las que se inaugura 2017, sino que marcan la entrada a un nuevo ciclo en el sector. Esta es una de las conclusiones del Barómetro de Tendencias Inmobilarias de CBRE dadas a conocer el viernes, que calcula que la inversión inmobiliaria no residencial batirá en 2017 los 13.600 millones registrados en 2016.

Las razones que encuentra esta consultora para el optimismo entroncan con la recuperación económica y la estabilidad política tras la formación de Gobierno. Sin embargo, alertan también de los riesgos para el sector de la volatilidad en el panorama internacional y en concreto por el brexit. "No hay ninguna razón para pensar que 2017 será peor que 2016", afirmó Adolfo Ramírez-Escudero, presidente de CBRE, y pronosticó un mercado de inversión "muy activo". Una situación derivada de la mejora de las rentas en todos los activos: oficinas, retail, residencial y logística.

En este sentido el mercado de oficinas es el que ofrece mayores posibilidades. Aunque en 2016 el nivel de contratación descendió (con tres operaciones que superaron los 10.000 metros cuadrados frente a las nueve registradas en 2015), esta compañía considera que ha sido la incertidumbre política la causante de este bajón. Una vez resuelta esta variable, 2017 asumirá las operaciones que no se resolvieron el año anterior.

El logístico ocupa la segunda posición entre los que más oportunidades ofrece para los inversores, ante la pujanza del ecommerce y las necesidades de empresas del sector como Amazon. Y después el hotelero, donde la consultora especializada Irea calcula que llegarán 2.000 millones en el próximo año. En este contexto destaca el mercado residencial, donde CBRE espera que se produzca por primera vez tras la crisis una reactivación. De hecho, pronostica que entre 2010 y 2025 la demanda de viviendas nuevas se incremente en 180.000 unidades y arrastre al precio. Por primera vez desde antes de la crisis este dato subirá entre un 3% y un 6% de forma generalizada.

Esta mejora de la vivienda residencial arrastrará a las promotoras inmobiliarias a jugar un papel predominante. De entre el centenar de ejecutivos y expertos inmobiliarios consultados por CBRE, un 32% considera que las promotoras e inmobiliarias tendrán "mucho protagonismo" frente a un 6,6% que apostaban por ello en la edición pasada. Es el caso, por ejemplo, de nuevas inmobiliarias levantadas desde cero por fondos internacionales, como Dospuntos (de la firma Värde Partners), o Neinor Homes, del fondo Lones Star.

En cuanto al perfil del inversor, los family offices e inversores privados ganarán actividad frente al año anterior, además de una clara presencia de las socimis un año más. Los fondos de valor añadido (que invierten en rehabilitación) e institucionales (como aseguradoras) también se comportarán como actores clave. Sin embargo, los inversores oportunistas –que buscan gangas– muy activos en el 2014 y 2015 en un mercado deprimido, caen ahora, lo que según Ramírez-Escudero demuestra que el mercado está más maduro. Aún así, apostó por que todavía existirá alzas en los precios, al tiempo que se estabilizan las rentabilidades exigidas por los inversores, al mismo tiempo que las empresas contratarán más espacios para oficinas.

Fuente: http://www.cincodias.com/
 
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