14/6/17

¿Quién se atreve a comprar la casa embargada a un narco?


La sala estaba bastante llena. Más de lo que en un principio pudiera parecer porque lo que allí se subastaba no eran unos inmuebles cualquiera sino propiedades que han pertenecido a narcotraficantes, algunos de ellos con pedigrí, como el gallego Laureano Oubiña.

Las propiedades proceden del tráfico ilícito de drogas y otros delitos relacionados. En su día, cuando sus propietarios fueron condenados por la Audiencia Nacional fueron embargados ya ahora, subastados. Intentar hacerse con uno de estos activos -viviendas, chalés, plazas de garaje....- no parece una decisión fácil. No es lo miso acudir a la subasta, por ejemplo, de antiguos empleados del ferrocarril, que quedarse con una vivienda que ha pertenecido a un narcotraficante o que linda con la mujer de uno de ellos con la que además deberá compartir gastos de agua y calefacción. ¿O acaso usted se atrevería a pujar por un inmueble que ha estado en manos de un narcotraficante por muy apetecible que pareciera?

El acto tuvo lugar en el Hotel Wellington de Madrid, en la céntrica calle Velázquez. A escasos metros de la Puerta de Alcalá y congregó a cerca de 150 interesados. De los 22 lotes, tres habían quedado fuera de subasta hace varios días y otro de ellos, un apetecible solar en el Ibiza (451 metros cuadrados) fue retirado a última hora por la Audiencia Nacional. Era el lote más caro, 1,2 millones de euros y el más goloso pues no olvidemos que el suelo en esta isla vale su precio en oro por su escasez y por la enorme rentabilidad que podría conseguirse tanto por la venta de las futuras viviendas como por el alquiler de las mismas.

El Estado ingresará dos millones de euros, la mitad de lo que tenía previsto

Al final, de los 18 lotes que finalmente se subastaron, se adjudicaron 16 por un total de dos millones de euros, la mitad de lo que el Estado esperaba obtener. El procedimiento, muy parecido a lo que podemos tener en mente de las películas: gente pujando de 2.000 en 2.000 euros a mano alzada y adjudicándose los inmuebles a la de tres, tras el sonido del mazo.

Eso sí, la identidad de los pujantes ha estado a salvo de curiosos, puesto que, una vez acreditados ante Segipsa, pujaban bajo la identidad de un número. Además, en la sala estaba prohibido tomar fotos o hacer cualquier tipo de grabación. De ahí que, al menos por ahora, sea imposible saber quiénes han sido los valientes de comprar una propiedad embargada a un narcotraficante.

La propiedad que mayor atención había despertado, al menos desde el punto de vista mediático, era la vivienda unifamiliar en construcción y varias parcelas de terreno en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) que pertenecían a Laureano Oubiña Piñeiro, y que fue embargada por un delito de blanqueo de capitales y tráfico de hachís. Con una superficie total de casi 3.500 metros cuadrados y que salía a subasta por 350.300 euros, fue finalmente adjudicada por un precio muy inferior: 245.210 después de que se presentara una única oferta por ella.

Esta propiedad ya salió a subasta en 2015 pero nadie pujó por ella, posiblemente por dos razones. Por un lado, su precio, pero también por el hecho de que se ubica en una finca compartida por la familia de su difunta esposa, Esther Lago. De hecho, tal y como consta en el pliego, "las instalaciones de agua, calefacción y escalera de salida, se comparten con la vivienda colindante", una condición que, sin duda, resta interés al activo. Se desconoce quién se la ha adjudicado o si guarda relación con la familia.

Por importe, la puja más elevada ha recaído sobre una nave industrial a la venta en Las Palmas, con una superficie de más de 1.000 metros cuadrados. Por ella, el Estado pedía cerca de 600.000 euros y finalmente se ha adjudicado por un importe bastante inferior, 411.567 euros.


 
Vuelos Baratos