Malos tiempos para los hipotecados. No es una novedad, pero después de casi dos años de cierta estabilidad y alguna mejora, incluso, los movimientos del Banco Central Europeo (BCE) han despertado el fantasma del euríbor. La referencia, la más utilizada en España para fijar el coste de los créditos para vivienda, se ha disparado en mayo al 2,147 % en su peor salto interanual desde septiembre del 2007. El susto para los sufridores de hipotecas es más que notable. En concreto, de unos 60 euros al mes por cada 10.000 de crédito.
En solo un año, el euríbor ha crecido casi un punto porcentual. Hace justo doce meses, la referencia dormía plácidamente en el 1,249 %. Pero este año todo ha cambiado. Llegó enero y los mercados empezaron a sospechar una subida de los tipos oficiales en la eurozona. Más que una subida única y momentánea, los rumores manejaban una corriente alcista a medio plazo. El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, calentó la mecha con sus telegráficos mensajes sobre la estabilidad de precios y la banca reaccionó. No en vano, el euríbor no es sino una media del tipo de interés al que se prestan el dinero entre ellas una quincena de entidades.
Antes de que llegara abril, y con él la subida de tipos (del 1 % al 1,25 % después de 23 meses sin cambios), el euríbor ya tomaba velocidad. Bien es cierto que ese ímpetu parece ahora contenerse por las constantes incertidumbres sobre la recuperación económica europea y, sobre todo, por los planes de rescate de algunas economías periféricas. El debate de Trichet y sus colegas del consejo de gobierno del BCE es la necesaria lucha contra la inflación -lo que aconsejaría más subidas- y el peligro de que el euro quede tocado si se recrudecen los problemas de Grecia, Irlanda o Portugal, lo que frenaría ese movimiento.
Sea como fuere, el euríbor, que se mueve con cierta antelación al banco central, ya está en el 2,147 %. Una mala noticia. Para un crédito de 150.000 euros a 24 años de plazo y un diferencial de 0,75 %, el impacto es notable. Para ese contrato, la revisión anual supondrá pasar de pagar 656 euros al mes a abonar 723. En todo un año, 913 euros de sobrecoste.
Si se toma un crédito de 180.000 euros, el hipotecado tendrá que abonar casi 1.000 euros más al año para hacer frente al pago de la vivienda.
Previsiones
La escalada del euríbor, junto a otra posible subida de tipos este mismo año, han llevado a los expertos a aventurar que el euríbor puede superar el 3 % antes de acabar este ejercicio. Otro palo a la economía doméstica.
Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/
En solo un año, el euríbor ha crecido casi un punto porcentual. Hace justo doce meses, la referencia dormía plácidamente en el 1,249 %. Pero este año todo ha cambiado. Llegó enero y los mercados empezaron a sospechar una subida de los tipos oficiales en la eurozona. Más que una subida única y momentánea, los rumores manejaban una corriente alcista a medio plazo. El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, calentó la mecha con sus telegráficos mensajes sobre la estabilidad de precios y la banca reaccionó. No en vano, el euríbor no es sino una media del tipo de interés al que se prestan el dinero entre ellas una quincena de entidades.
Antes de que llegara abril, y con él la subida de tipos (del 1 % al 1,25 % después de 23 meses sin cambios), el euríbor ya tomaba velocidad. Bien es cierto que ese ímpetu parece ahora contenerse por las constantes incertidumbres sobre la recuperación económica europea y, sobre todo, por los planes de rescate de algunas economías periféricas. El debate de Trichet y sus colegas del consejo de gobierno del BCE es la necesaria lucha contra la inflación -lo que aconsejaría más subidas- y el peligro de que el euro quede tocado si se recrudecen los problemas de Grecia, Irlanda o Portugal, lo que frenaría ese movimiento.
Sea como fuere, el euríbor, que se mueve con cierta antelación al banco central, ya está en el 2,147 %. Una mala noticia. Para un crédito de 150.000 euros a 24 años de plazo y un diferencial de 0,75 %, el impacto es notable. Para ese contrato, la revisión anual supondrá pasar de pagar 656 euros al mes a abonar 723. En todo un año, 913 euros de sobrecoste.
Si se toma un crédito de 180.000 euros, el hipotecado tendrá que abonar casi 1.000 euros más al año para hacer frente al pago de la vivienda.
Previsiones
La escalada del euríbor, junto a otra posible subida de tipos este mismo año, han llevado a los expertos a aventurar que el euríbor puede superar el 3 % antes de acabar este ejercicio. Otro palo a la economía doméstica.
Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/

