¿Qué futuro espera a los arquitectos en España?


La crisis que atraviesa el mercado laboral español, especialmente grave en la arquitectura y el urbanismo, ha provocado cambios de gran calado en la arquitectura española: un 73% de sus profesionales se está planteando abandonar nuestro país.

La crisis que atraviesa el mercado laboral español, especialmente grave en el sector de la arquitectura y el urbanismo, ha provocado cambios de gran calado en la arquitectura española: un 73% de sus profesionales se está planteando abandonar nuestro país para buscar trabajo fuera de nuestras fronteras. Esta cifra cobra más importancia si se tiene en cuenta que un 18% de ellos ya habría iniciado una nueva andadura profesional en otro destino.

Esta es la principal conclusión del estudio realizado por el Sindicato de Arquitectos (SArq) a partir de una encuesta realizada a más de 800 profesionales del sector, durante el pasado mes de febrero. El Estudio, continuación del I Estudio Laboral de la Arquitectura realizado en noviembre del año pasado, donde se ponía de manifiesto que un 32,4% de los arquitectos y urbanistas se encontraban en situación de desempleoy un 25,76% trabajaba bajo la figura ilegal del falso autónomo, arroja importantes datos que reflejan la preocupante fuga de talento que está teniendo lugar en el sector y que podría provocar daños irreparables en el mismo en el corto y medio plazo.

Esta fuga de talento en el sector de la arquitectura y el urbanismo, puede considerarse, a corto plazo, un peligro para el desarrollo del mercado laboral español, ya que supone la pérdida del potencial aportado por profesionales que podrían aportar conocimiento, entusiasmo y experiencia. La emigración acompaña a una devaluación de la profesión y su prestigio, que en las condiciones actuales no permite a muchos arquitectos vivir de su oficio.

El principal motivo que impulsaría a los encuestados a trabajar fuera de nuestras fronteras, sería, para el 44%, el de encontrar unas condiciones laborales mejores que las que existen en nuestro país. En segundo lugar, el alto porcentaje de desempleo del sector sería el detonante para el 24%, mientras que el deseo de mejorar su desarrollo profesional sería el motivo más importante para el 20%.

La emigración de arquitectos fuera de nuestras fronteras tiene su causa fundamental en un mercado laboral saturado que, además, se encuentra en la crisis más grave por la que ha atravesado el sector. Hay que recordar que el número de arquitectos titulados en España dobla la media europea y que, al ritmo actual de nuevas titulaciones, en un periodo de quince a veinte años duplicará su número. Por otro lado, las alternativas de trabajo en España no son demasiado halagüeñas. Ante la dramática caída de la nueva edificación, las empresas españolas han optado por buscar trabajo en otros países o en otros sectores que no resultaban tan atractivos durante los años de bonanza.

Así, la rehabilitación, especialmente en aquellas intervenciones que mejoran la eficiencia energética del edificio, resulta una buena alternativa a la nueva edificación. Al tratarse de una actividad intensiva en términos de mano de obra, en la cual los cuadros de trabajadores pueden incorporarse de manera similar a la nueva edificación, se ha empleado como salida natural a pesar de tratarse de un tipo de obra más compleja en términos de planificación y rentabilidad. Otras salidas laborales a las que se han recurrido han sido las inspecciones técnicas de edificios, las tasaciones (a pesar de la caída en la actividad comercial), las reformas, la consultoría y los peritajes.

Una cantidad significativa de arquitectos jóvenes, con amplios conocimientos en programas de diseño gráfico y muy pocas perspectivas de encontrar trabajo en el sector de la arquitectura, tratan de emplearse en publicidad, diseño de páginas web o animaciones 3D. Otros han optado por agruparse en estudios, si bien las probabilidades de éxito en concursos, ya sean públicos o privados, resulta mínima debido al importante aumento en el número de participantes.

La mayor parte de los profesionales ha entendido que este momento debe ser aprovechado para mejorar la formación y reciclarse, de modo que ha habido un incremento importante en el número de arquitectos que han optado por realizar cursos, másteres (preferentemente centrados en conocimientos técnicos o empresariales) o han decidido aprender idiomas. Esta demanda ha provocado un incremento en el número de arquitectos que se han centrado en la actividad docente e investigadora.

La salida a la crisis resulta, hoy por hoy, un camino bastante incierto. De todos modos, parece seguro afirmar que los mejores resultados en el campo de la arquitectura se obtendrán a partir de una transformación de los estudios y pequeñas empresas en estructuras mejor organizadas desde el punto de vista empresarial, capaces de realizar el salto a la actividad en otros países y que dispongan de una oferta de servicios ampliada que incluya la apertura a otros campos de actividad (urbanismo, rehabilitación, paisajismo…) además de aportar las soluciones técnicas que hasta ahora se externalizaban.

Fuente: http://www.pisos.com/
 
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